Estudios – Realidad Hace ya bastante tiempo que siento un gran interés por la creación de estructuras y de estar en una obra “in situ” para ver lo que es el trabajo real de un arquitecto, o al menos aproximarme un poco a lo que es. Tengo la suerte de tener un padre aparejador por el que gran parte me viene el interés de la arquitectura. Al tener esa ventaja, una vez empezar a ver en la universidad técnicas de construcción, le pregunté a mi padre si podía ir a alguna de las obras en las que estaba trabajando y así ver con mis propios ojos lo que estaba estudiando. Me sorprendió muchísimo ver la elaboración de una obra ya que comparándola con mis escasos conocimientos alrededor del 20% de las cosas eran las mismas tanto en la obra como en mi cabeza, mientras que el otro 80% eran cosas bastante diferentes. Por ejemplo, en la asignatura “Introducción a la Construcción” vimos el tema de forjados y casualmente mi padre estaba trabajando en una obra la cual estaban en la elaboración del primer forjado. Yo tenía en mi cabeza distintos tipos de forjados aprendidos así como los pasos que se deben seguir para elaborarlo, ya que en clase nos enseñaron los tipos de forjados más comunes. Una vez llegué allí no entendía la mayoría de las cosas que constituían el forjado, aunque debo decir también que el forjado que se estaba haciendo era algo atípico, un forjado bidireccional con casetones de hormigón prefabricado perdidos y nervios de hormigón “in situ”. Esto, junto con otras cosas que vi en la obra, como el lenguaje técnico que utilizan los trabajadores o la variedad de materiales que no había visto nunca, me sorprendió ya que eran cosas que no habíamos estudiado en clase (hasta ahora). Reflexionando, llegué a la conclusión de que la universidad te prepara para la vida laboral pero no te muestra realmente lo que es. Es decir, que no es lo mismo adquirir conocimientos que luego saber aplicarlos. Fuente fotográfica: Imágenes propias